
La fundación que preside, con sede en Santa Rosa, La Pampa, es ganadora del Premio Luchemos por la Vida de Plata, entregado en la ciudad de Buenos Aires. En reconocimiento a la tarea de conciencia y seguridad vial que desarrolla desde hace dos décadas junto a colaboradores de numerosas provincias argentinas.
27 de nov de 2025
La fundación que preside, con sede en Santa Rosa, La Pampa, es ganadora del Premio Luchemos por la Vida de Plata, entregado en la ciudad de Buenos Aires. En reconocimiento a la tarea de conciencia y seguridad vial que desarrolla desde hace dos décadas junto a colaboradores de numerosas provincias argentinas.
Silvia Beatriz González, presidenta de la Fundación Estrellas Amarillas, recibió el Premio Luchemos por la Vida de Plata 2025 de manos de María Cristina Isoba, titular del proyecto civil que da nombre al lauro. El audio de esta nota registra las palabras emotivas de la homenajeada al hablar en el micrófono. La ceremonia se llevó a cabo el 25 de noviembre en el auditorio de la UCEMA, Reconquista 775, Capital Federal. La distinguida estuvo acompañada por numerosos miembros de la entidad con sede en la ciudad de Santa Rosa, La Pampa, y ramificaciones en varias provincias argentinas. «Por sus 19 años de intensa actividad en apoyo y asesoramiento a las familias víctimas de tránsito», fue presentado el galardón que recibió la mamá de Sacha Viguera, niño víctima vial, «por medio de su simbólica estrella, por reclamos de justicia y proyectos de legislación, entre otras tareas impulsadas con tal fuerza y constancia, a pesar del dolor, que su presencia y acción se ha expandido, desde La Pampa, a lo largo y ancho del país. Sin lugar a dudas, la Fundación Estrellas Amarillas contribuye a la concientización y la seguridad de los usuarios de la vía pública y está ayudando a salvar vidas en Argentina.»
La estatuilla del premio representa una mujer alada, creación de la artista plástica Alicia Toscano que evoca las clásicas victorias griegas. Simboliza el triunfo de la vida sobre la muerte, en particular aquella que llega sobre ruedas, producto de las tragedias automotores. Esto involucra la meta que motiva la existencia y la tarea de la Asociación Civil Luchemos por la Vida, fundada en 1990 en la Ciudad de Buenos Aires por Alberto Silveira, abogado y fallecido esposo de María Cristina Isoba. Ese fin es que deje de haber argentinos fallecidos en hechos viales, que son mayoritariamente evitables.